
Nuestro primer viaje de prueba: lo que nadie te cuenta de la libertad
La oficina a cuestas: ¿Cómo nos arreglamos con la luz?
Uno de nuestros mayores miedos era quedarnos sin batería para trabajar. Para no dar vueltas, salimos con una instalación provisoria: una Jackery 1000 Plus y un
panel portátil de 360w.
Fue la mejor decisión del viaje porque aprendimos cuánto gastamos realmente cuando tenemos la heladera funcionando y prendemos las computadoras, cargamos los teléfonos, usamos las luces a la noche y algún que otro gasto extra como el dron. Si estás en esa etapa de no saber cuánta batería necesitás, una estación portátil es un viaje de ida; te salva la vida sin tener que tirar un solo cable dentro de la camioneta, además si pensas tener una instalación más robusta luego, la estación te queda como backup, es ganar ganar.
Primera vez al aire libre
Nuestra primera parada fue Huerta Grande, compartimos unos días en familia en una cabaña Pet Friendly, algo que creíamos difícil de conseguir pero afortunadamente fue bastante sencillo, luego pasamos a la vida de motorhome fulltime y pasamos unos días muy lindos en la costanera de San Esteban. También estuvimos frente al dique El Cajón, en Capilla del Monte, contemplando la ciudad y el Uritorco al atardecer; fue algo maravilloso.En esos momentos dijimos: "Es por acá". Pero claro, la vida en el paraíso también tiene sus vueltas y la vanlife siempre te tiene preparada alguna sorpresa para bajarte a tierra.
Cuando la realidad te pega un baile
No todo fue mate y puestas de sol increíbles. Tuvimos un par de problemas que nos dijeron que el viaje de prueba había logrado su cometido, enseñarnos lo suficiente para reconfigurar. El primero fue el "bautismo del agua", pero hacia afuera. Empezamos a ver que el agua caía del motorhome donde no debía; resulta que el desagote de la bacha estaba tan mal hecho que, con el primer movimiento fuerte en la ruta, se soltó. No se nos inundó la casa, pero nos dimos cuenta de que estábamos tirando agua al piso. Fue nuestra primera lección: aprender a arreglar cosas sobre la marcha y controlar absolutamente todo. Después, sentimos que la camioneta se nos "achanchó". Con todo el peso de la camperización, los elásticos originales dijeron basta y la camioneta quedó bajísima. Lo resolvimos instalando Pulmones neumáticos para Toyota Hilux, y el cambio fue total; ahora el andar es otra cosa, mucho más estable y por supuesto seguro.
El gran dilema del techo
Hoy ya tenemos todo el equipo para dejar la instalación eléctrica fija, gracias a todo lo que aprendimos sobre nuestro consumo y dimensionamiento de energía, pero nos encontramos con un desafío que todavía nos hace dudar: la estructura del techo. Queremos poner los paneles pero nos da terror perforar y que después aparezcan filtraciones cuando nos toquen días de lluvia. Por ahora, seguimos con el panel portátil; aunque sea un trámite moverlo cada vez que paramos, nos da una paz mental que hoy no negociamos, hasta que consigamos quien nos haga algo a medida sin arriesgarnos a filtraciones graves.
Este viaje de prueba nos enseñó que no hace falta tener todo perfecto para empezar, pero sí hace falta estar dispuestos a asumir los desafíos que nos presenta este estilo de vida.